Los días eran largos en ese entonces, buscaba cosas en que mantenerme ocupado, días hermosos de verano, donde estar dentro del hogar era una estupidez, salí, caminé, y encontré algo interesante, personas, personas reunidas en un mismo lugar donde inventaban sueños,
construían ilusiones, que luego de un momento hacían realidad, como el panadero pensando como hacer la siguiente
marraqueta, me uní a ellos, tratando de volver a ser el niño de antes, a vivir cada segundo con alegría, paz, y juego, por sobretodo juego. Amé ese instante conmigo mismo, amé esos momentos con gente que idealizaba conmigo y resonaban las mismas ideas, era un nirvana de juego perfecto. En aquel mundo sin darme cuenta, estaba conviviendo con un ser especial, un ser hermoso, que al momento de percatarme de su presencia, me di cuenta que no era igual que yo, era algo que mi mente reconocía pero no así mi conciencia, era nada menos que un ángel, un ángel que hacia resonar sus pensamientos con los mios al igual que mis iguales, era hermoso, era perfecto, felicidad sentí, e intenté acercarme, al principio fue distante pero al tiempo viviendo y pensando lo mismo, se fue
afiatando nuestra amistad, luché para que esa amistad fuera creciendo, tanto así que ya no era solo amistad lo que yo buscaba, un ángel es un ángel, pensaba, quiero ese ángel, para compartir aun mas ese resplandor. Fue una noche esas donde no se muestran las estrellas, noche fría, de brisa corta, helada, seca, donde se presenta un nuevo sueño andante, un segundo ángel, bello, luminoso, intentando hacer resonar el mismo pensamiento, fui tras el como el anterior en mi ansia de amistad más allá, lo único que obtuve como respuesta fue la misma que el anterior, solo el mismo y
resonante pensamiento, que crecía mediante pasaba el tiempo. Fue cuando decidí vivir con ese sonido a mi lado como un sonido amigo, casi conviviente de las mismas cosas, ya que al buscar al ángel se hace imposible encontrarlo, porque un ángel es una ángel, tengo que ser un ángel para poder ser y aspirar a mas, así que aprendo de ellos, escucho, leo, y respiro para obtener lo que ellos son, creo así mi meta, y mi deseo se transforma, me transforma y espero se convierta en realidad.